26 de enero de 2026
Investigaciones recientes advierten que el consumo de alcohol aumenta progresivamente el riesgo de cáncer. El daño se acumula con el tiempo a través de mecanismos como la producción de acetaldehído un compuesto tóxico que daña el ADN, el estrés oxidativo y la inflamación crónica. Incluso niveles moderados pueden contribuir al desarrollo de tumores, especialmente en hígado, mama, esófago y colon, reforzando el mensaje de que no existe un nivel totalmente seguro para la salud.

